Campesinos dedicados a la siembra de maíz expresan su preocupación debido a que las recientes lluvias han destruido varias parcelas, afectando directamente la producción agrícola en la zona.
Los agricultores señalan que las precipitaciones intensas han dañado las siembras ya realizadas, mientras que el tiempo para plantar nuevas áreas se está agotando, lo que podría impactar en la disponibilidad de maíz para el consumo local y en los ingresos de las familias que dependen de este cultivo.
Ante esta situación, los productores buscan alternativas para recuperar las siembras y minimizar las pérdidas, solicitando además apoyo técnico y asistencia por parte de las autoridades agrícolas para enfrentar los efectos del clima y garantizar la continuidad de la producción.



