El número de muertos por los incendios que afectan desde el sábado a las regiones de Ñuble y Biobío en el sur de Chile ha ascendido a 21, según informó el Gobierno. Los megaincendios, que mantienen a ambas zonas en alerta roja, han dejado más de 20.000 personas damnificadas, 817 viviendas destruidas y más de 40.000 hectáreas calcinadas.
Las autoridades advierten que podrían hallarse más víctimas entre los escombros, mientras la policía y el Servicio Médico Legal recorren la zona. Hasta el momento, cuatro personas han sido detenidas por presunto delito de incendio.
El presidente Gabriel Boric y su sucesor, José Antonio Kast, se desplazaron al lugar para apoyar a las víctimas, mostrando unidad ante la emergencia. La temporada 2025-2026 ya registra más de 62.800 hectáreas afectadas, un aumento superior al 200 % respecto al periodo anterior. Especialistas señalan que el cambio climático, la sequía prolongada y la expansión de zonas donde la vegetación y los edificios se mezclan han contribuido a la intensidad y frecuencia de los incendios en Chile.



