Personal encargado de la distribución y entrega domiciliaria de medicamentos realizó este lunes una protesta en las instalaciones del Hospital General San Felipe, exigiendo el pago inmediato de una deuda que asciende a por lo menos dos millones de lempiras, así como atención a varias demandas laborales pendientes.
Los manifestantes, quienes brindaron el servicio de reparto casa por casa como parte de programas gubernamentales dirigidos a pacientes crónicos y de alto riesgo, bloquearon parcialmente los accesos al centro asistencial con el objetivo de visibilizar su reclamo.
De acuerdo con las denuncias, la deuda corresponde a pagos pendientes por servicios ya prestados durante varios meses del año 2025, situación que ha provocado serias dificultades económicas para los trabajadores y sus familias.
Voceros del grupo señalaron que cumplieron con la entrega de medicamentos esenciales a la población, pero que hasta la fecha no han recibido el pago correspondiente. Además del desembolso de la deuda, los repartidores exigen la liquidación completa de salarios y prestaciones pendientes, el reconocimiento formal de las condiciones laborales bajo las cuales prestaron el servicio y garantías para evitar atrasos en futuros programas similares.
La protesta se desarrolló de manera pacífica, aunque generó interrupciones momentáneas en el ingreso y salida de pacientes y personal médico del Hospital San Felipe, uno de los principales centros asistenciales de la capital.
Hasta el cierre de esta nota, las autoridades del hospital y la Secretaría de Salud no habían emitido un pronunciamiento oficial sobre las demandas planteadas. Los manifestantes advirtieron que, de no obtener una respuesta pronta, podrían intensificar las medidas de presión en otras dependencias gubernamentales.


