El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos expresó su profunda alarma ante lo que calificó como abusos constantes y sistemáticos contra migrantes y refugiados en Estados Unidos, y pidió poner fin a prácticas que están separando familias y vulnerando la dignidad humana.
Volker Türk cuestionó duramente las políticas migratorias y el accionar de las autoridades, señalando que existe una representación deshumanizante y un trato perjudicial hacia quienes buscan refugio o mejores condiciones de vida. Aseguró estar “estupefacto” por la normalización de estos abusos y por la forma en que se ejecutan operativos migratorios a gran escala.
El jefe de derechos humanos advirtió que en múltiples procedimientos se ha utilizado una fuerza que parece innecesaria o desproporcionada, recordando que el derecho internacional solo permite el uso intencional de la fuerza letal como último recurso ante una amenaza inminente para la vida.
También alertó sobre detenciones, arrestos y expulsiones que se realizan sin evaluar ni proteger la unidad familiar, una situación que expone especialmente a niños a riesgos graves y duraderos. En ese contexto, instó a Estados Unidos a garantizar que sus políticas migratorias respeten la ley, el debido proceso y los derechos humanos fundamentales.



