Miles de personas marcharon en Mineápolis para protestar contra las redadas de la policía migratoria estadounidense, luego de que dos activistas fueran abatidos a tiros, lo que generó conmoción nacional. La jornada, bautizada «apagón nacional», reunió a ciudadanos, organizaciones de defensa de migrantes y figuras públicas, incluyendo al músico Bruce Springsteen, quien ofreció un homenaje a los fallecidos Renee Good y Alex Pretti.
La protesta tuvo lugar en una ciudad santuario que se niega a colaborar con las agencias federales de inmigración, en un contexto donde el presidente Donald Trump había anunciado previamente una desescalada de las operaciones tras las muertes, aunque luego endureció su postura al calificar a Pretti de «agitador y, tal vez, insurrecto».
El caso escaló cuando el periodista Don Lemon fue acusado de conspiración para privar de derechos e interferir con la Primera Enmienda, tras ingresar a una iglesia de Saint Paul junto a activistas y retransmitir en vivo las acciones de protesta. La situación ha intensificado la tensión en Minnesota, poniendo en evidencia la polarización sobre la política migratoria y los límites entre manifestación, cobertura mediática y seguridad pública.



