Un total de 330 periodistas estaban encarcelados en todo el mundo por ejercer su labor informativa al cierre de 2025, según el recuento más reciente del Comité para la Protección de los Periodistas, marcando el quinto año consecutivo en que la cifra supera los 300 casos y confirmando un escenario cada vez más hostil para la prensa.
China encabezó la lista con 50 periodistas presos, seguida de Birmania con 30 e Israel con 29 reporteros palestinos detenidos. Rusia registró 27 periodistas encarcelados, entre ellos cinco ucranianos, mientras que Bielorrusia contabilizó 25 y Azerbaiyán 24.
Asia fue la región con más periodistas detenidos, con 110 casos, seguida de Europa y Asia Central con 96, Medio Oriente y el Norte de África con 76, África con 42 y América con apenas seis, una cifra que, según el informe, oculta una tendencia de persecución política contra comunicadores que investigan corrupción.
En América Latina, Venezuela tenía tres periodistas detenidos al 1 de diciembre, aunque al menos dos fueron liberados posteriormente, mientras que en Guatemala continuaba encarcelado de forma arbitraria el periodista José Rubén Zamora.
El informe advierte que esta es la tercera cifra más alta desde que se inició el censo en 1992 y atribuye el aumento al avance del autoritarismo y a los conflictos armados. Casi la mitad de los periodistas encarcelados no habían sido condenados, y muchos de los sentenciados cumplen penas superiores a cinco años, en un contexto donde las denuncias de malos tratos, torturas y golpizas siguen siendo alarmantemente frecuentes.



