La Reserva Federal, conocida como Fed, es el banco central de Estados Unidos y tiene como objetivo “promover el funcionamiento eficaz de la economía estadounidense y, en general, el interés público”. Su origen data de 1913, con la Ley de la Reserva Federal, creada para responder a tensiones en el sistema bancario.
A diferencia del Banco Central Europeo, que solo busca estabilidad de precios, la Fed tiene un mandato dual: mantener la estabilidad de precios y alcanzar el máximo empleo.
Funciones principales
La Fed desempeña cinco funciones esenciales:
-
Dirigir la política monetaria nacional.
-
Promover la estabilidad del sistema financiero.
-
Supervisar y regular instituciones financieras.
-
Garantizar la seguridad y eficiencia del sistema de pagos y liquidación.
-
Defender al consumidor y fomentar el desarrollo comunitario.
En la práctica, la Fed fija tasas de interés de referencia, regula bancos, compra y vende bonos del Gobierno y maneja acuerdos de recompra para ajustar la liquidez del sistema financiero.
Estructura
El sistema está compuesto por:
-
Junta de Gobernadores: siete miembros elegidos por el presidente de EE. UU. y confirmados por el Senado, con mandatos escalonados de 14 años.
-
12 Bancos de Reserva Federal: distribuidos en distritos geográficos como Nueva York, San Francisco, Dallas y Boston, que supervisan instituciones financieras y actúan como “banco del Gobierno”.
-
Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC): encargado de la política monetaria, formado por los siete gobernadores y cinco presidentes de bancos regionales con derecho a voto.
Independencia
La Fed opera con independencia del Gobierno para tomar decisiones de política monetaria a corto y largo plazo sin presiones políticas. Sus miembros no pueden ser destituidos por desacuerdos sobre política económica y los mandatos escalonados evitan influencia de ciclos electorales. Aunque determina su propio presupuesto y personal, está sujeta a supervisión del Congreso.
En resumen, la Reserva Federal es clave para la estabilidad económica de EE. UU., combinando regulación financiera, política monetaria y supervisión de instituciones, con un enfoque independiente que protege la economía de decisiones políticas de corto plazo.



