La república de Komi, en el norte de Rusia, enfrenta una ola de frío extremo con termómetros que podrían marcar entre 43 y 48 grados bajo cero en los próximos días, según informó el Ministerio de Emergencias ruso. Las autoridades recomiendan evitar salir a la calle salvo por necesidad, especialmente para proteger a niños y personas mayores.
La capital rusa también sufrirá bajas temperaturas, superiores a los 20 grados bajo cero, tras días de intensas nevadas que dejaron más de 60 centímetros de nieve acumulada. Se espera que esta ola de frío anómalo comience a disminuir a partir de la próxima semana.



