El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha estado marcado por un año de decisiones controvertidas y acciones que han alterado el orden internacional. Desde el inicio de su segundo mandato, el expresidente implementó una política migratoria de línea dura, incluyendo deportaciones masivas de venezolanos y salvadoreños, que generaron protestas y un amplio rechazo social.
Su gobierno también se ha caracterizado por conflictos con líderes mundiales, como la polémica discusión con Volodímir Zelenski y un acercamiento a Vladímir Putin, mientras ejecutaba ataques arancelarios que sacudieron la economía global. La relación con figuras influyentes del sector privado, como Elon Musk, sufrió rupturas públicas que evidenciaron la tensión entre política y negocios.
En el ámbito internacional, Trump ordenó bombardeos sobre instalaciones nucleares en Irán, y logró un alto el fuego en Gaza, aunque los ataques posteriores dejaron cientos de muertos y la ayuda humanitaria sigue siendo insuficiente. En su país, ha transformado la Casa Blanca con remodelaciones históricas y ostentosas, además de impulsar la publicación de los papeles de Epstein bajo presión política.
El episodio más impactante de este año fue la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, trasladados a Nueva York por cargos de narcotráfico, consolidando la influencia de Estados Unidos en la región y marcando un cierre de año cargado de polémicas y decisiones explosivas que han definido el segundo mandato de Trump.



