El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Cuba se encuentra al borde de su caída definitiva debido a que ya no recibe petróleo de Venezuela desde la salida de Nicolás Maduro del poder, una situación que, según afirmó, ha dejado al gobierno cubano sin su principal sostén económico.
Trump declaró que la isla dependía directamente de los recursos venezolanos, especialmente del crudo, y sostuvo que esa fuente se cortó de manera decisiva, empujando al país caribeño hacia un colapso inminente. A su juicio, el escenario actual marca un punto de quiebre para el sistema cubano.
En referencia a Venezuela, el mandatario afirmó que Estados Unidos mantiene una presencia muy fuerte en ese país, al que calificó como poseedor de las mayores reservas de petróleo del mundo, y aseguró que existe una relación positiva con el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez. Según Trump, esta nueva etapa permitirá beneficios económicos tanto para Venezuela como para Estados Unidos.
El presidente estadounidense insistió en que el gobierno cubano tiene los días contados desde la intervención en Venezuela que derivó en la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes enfrentan cargos en Nueva York. Desde Washington se sostiene que el fin del suministro de crudo venezolano acelerará un cambio de régimen en Cuba, ya golpeada por una profunda crisis económica y social.
Por su parte, el gobierno cubano ha condenado la intervención estadounidense, calificándola como un acto de terrorismo, y ha advertido que no aceptará amenazas ni presiones externas. El presidente Miguel Díaz-Canel reiteró que Cuba no se rendirá ni hará concesiones políticas bajo coerción o intimidación, dejando claro que no habrá entendimientos impuestos desde el exterior.



