El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo este martes una broma durante una rueda de prensa sobre la posibilidad de rebautizar el golfo de México como “golfo de Trump”. El mandatario recordó que, hace un año, cambió oficialmente el nombre a “golfo de Estados Unidos” mediante una orden ejecutiva, y afirmó que su equipo rara vez rechaza sus ideas.
“Quise llamarlo el golfo de Trump, pero pensé que me matarían si lo hacía. Aún estamos a tiempo”, dijo Trump, matizando que hablaba en tono humorístico y no en serio. Según él, el cambio original respondía a que EE.UU. posee la mayor parte de la costa del golfo, aunque sus cifras —92 % de la costa— son incorrectas.
El rebautizo generó opiniones divididas: fue celebrado por su base política como un símbolo de la “superioridad estadounidense”, pero recibió rechazo en México y otros países de América Latina, que siguen usando el nombre tradicional. Google Maps, Apple Maps y Bing adoptaron el cambio para usuarios dentro de EE.UU., mientras que medios como Associated Press mantienen “golfo de México” como nombre principal.
El asunto provocó tensiones con la prensa: la Casa Blanca vetó a AP en algunos eventos presidenciales, lo que llevó a una demanda que sigue en litigio tras un fallo inicial a favor de la agencia.
Trump concluyó su broma señalando que, aunque no renombraría oficialmente el golfo con su nombre, “el golfo de Trump suena bien de todos modos”.



