El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció este jueves ante los miembros de su gabinete que las reuniones de trabajo le resultan “aburridas” y que en ocasiones cierra los ojos porque desea que terminen lo antes posible. La declaración se produjo durante una reunión televisada, generando risas entre sus colaboradores.
“La última vez la reunión duró tres horas y algunos dijeron que cerré los ojos. Miren, se puso bastante aburrido”, expresó el mandatario. Trump aclaró que no se quedó dormido y aseguró que solo cerró los ojos por cansancio, ya que duerme poco.
“Quiero mucho a estas personas. Hay mucha gente. Fue un poco aburrido, pero no me dormí”, insistió, al tiempo que bromeó señalando que, de haber sido así, los secretarios de Estado y de Defensa, Marco Rubio y Pete Hegseth, lo habrían despertado de inmediato.
La reunión de este jueves, la primera del gabinete en 2026, tuvo una duración aproximada de una hora y media, menor a lo habitual. A diferencia de ocasiones anteriores, Trump no concedió la palabra a todos los secretarios ni permitió preguntas de la prensa.
En las últimas semanas, la salud del mandatario, de 79 años, ha sido objeto de atención pública debido a la aparición de moretones en sus manos y a imágenes en las que aparenta dormitar durante actos oficiales. Trump ha explicado que los moretones se deben a golpes accidentales y a una condición médica conocida como insuficiencia venosa crónica, diagnosticada en un informe médico divulgado por la Casa Blanca el año pasado, el cual concluye que el presidente goza de “excelente salud”.
En una entrevista reciente con la revista New York Magazine, Trump ya había señalado que suele cerrar los ojos durante las reuniones porque le resultan “aburridísimas”, aunque aseguró que permanece atento a todo lo que se discute.



