Casi tres días después del incendio en el centro comercial Gul Plaza de Karachi, Pakistán, decenas de familias continúan esperando noticias de sus allegados. El siniestro ha dejado al menos 27 muertos y 83 desaparecidos, mientras los rescatistas buscan entre los escombros con extrema precaución debido a los graves daños estructurales y al riesgo de derrumbes.
Familiares permanecen desde la noche del sábado frente al edificio calcinado, siguiendo de cerca las labores de recuperación y denunciando retrasos iniciales de los servicios de emergencia. Algunos sobrevivientes perdieron contacto con sus seres queridos tras el incendio, mientras que los equipos de rescate han hallado cuerpos fragmentados entre los restos del inmueble.
El centro comercial, que albergaba más de 1.200 tiendas de joyería, textiles, artículos para el hogar y productos electrónicos, estaba especialmente concurrido por la temporada de bodas y el fin de semana. La comunidad empresarial calcula pérdidas de alrededor de 18 millones de dólares y advierte que miles de familias dependen de los ingresos de los negocios destruidos.



