Un avión de la compañía estatal Satena se estrelló en Norte de Santander, Colombia, dejando un saldo de 15 personas fallecidas, incluyendo pasajeros, tripulantes y destacados líderes políticos y sociales. El presidente Gustavo Petro ordenó una investigación rigurosa para determinar las causas del accidente.
La aeronave, un bimotor Beechcraft 1900 con 32.000 horas de vuelo, desapareció minutos después de despegar del aeropuerto Camilo Daza en Cúcuta, con destino a Ocaña. Sus restos fueron hallados en una zona montañosa del municipio de La Playa de Belén.
Entre las víctimas se encuentran el representante a la Cámara Diógenes Quintero Amaya, candidato a congresista Carlos Salcedo, y miembros de ONG como Maira Alejandra Avendaño, de Consejo Noruego de Refugiados, y Karen Liliana Parales, de World Vision. Quintero Amaya era defensor de víctimas del desplazamiento forzado y buscaba la reelección legislativa.
Organismos internacionales, incluida la OEA y el PNUD, lamentaron el accidente y destacaron la labor de las víctimas en la promoción de la paz y el desarrollo en la región del Catatumbo. Las autoridades colombianas continúan investigando los motivos del siniestro.



