La mayor tormenta de nieve registrada en Estados Unidos ha dejado a más de un millón de personas sin electricidad y ha cobrado la vida de al menos cinco personas, todas por hipotermia, mientras el frío extremo continúa afectando al país. El sur ha sido una de las regiones más golpeadas, con Tennessee, Luisiana, Misisipi y Texas entre los estados más afectados por los cortes de energía.
Las autoridades han alertado sobre calles y carreteras prácticamente intransitables, desde Texas hasta Nueva York, debido a la acumulación de nieve y hielo. El temporal también ha paralizado los aeropuertos: más de 14.000 vuelos han sido cancelados, afectando viajes domésticos e internacionales.
Se esperan temperaturas aún más bajas en los próximos días, con mínimas de hasta -15 grados centígrados en la costa Este, lo que mantiene a las autoridades en alerta máxima y ha llevado a suspender clases presenciales en ciudades como Nueva York. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, instó a la población a permanecer en casa mientras el Gobierno Federal coordina con las compañías eléctricas para restaurar el suministro lo más pronto posible.
El país sigue enfrentando un escenario crítico, con comunidades aisladas, infraestructura dañada y un frío que amenaza con agravar la emergencia.



