La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, celebró el pago de una deuda fiscal histórica por parte de empresas del Grupo Salinas, calificándolo como el más grande realizado en el país en un caso de este tipo y como una señal clara de que los privilegios fiscales han quedado atrás.
La mandataria explicó que una parte del adeudo ya fue ingresada a la Tesorería y que el resto será cubierto de manera mensual en 18 pagos, completando un monto superior a los 32 mil millones de pesos. Subrayó que se trata de un hecho sin precedentes y de un mensaje contundente para los grandes contribuyentes.
Sheinbaum valoró positivamente que el conglomerado empresarial haya decidido saldar su deuda con el fisco mexicano después de años de litigios y resoluciones judiciales, asegurando que esta acción refleja un cambio profundo en la relación entre el Estado y los grandes empresarios.
También recordó que durante muchos años se permitieron prácticas que evitaban el pago de impuestos mediante acuerdos y negociaciones, situación que cambió con la prohibición constitucional de la condonación fiscal y con una política más estricta de recaudación.
La presidenta destacó que desde 2020 se ha registrado un incremento significativo en el pago de adeudos fiscales por parte de grandes empresas y recalcó que este caso confirma la aplicación de la ley sin distinciones.
Finalmente, rechazó que el pago tenga motivaciones políticas y sostuvo que se trata únicamente del cumplimiento de una obligación fiscal, insistiendo en que la decisión de Grupo Salinas envía un mensaje claro: en México ya no hay trato especial para nadie.



