El envío de remesas mediante billeteras de criptomonedas en El Salvador cayó un 32,5 % en 2025, respecto al año anterior, según datos del Banco Central de Reserva. En total, ingresaron 57,67 millones de dólares, frente a los 85,5 millones registrados en 2024, representando apenas el 0,57 % del total de remesas recibidas en el país.
La caída evidencia el limitado uso del bitcóin en la economía diaria, pese a que El Salvador fue el primer país en adoptarlo como moneda de curso legal en 2021 junto al dólar estadounidense. Más del 90 % de la población ha rechazado su uso cotidiano, y aunque el Gobierno impulsó incentivos fiscales para inversionistas, el reciente acuerdo con el FMI llevó a la Asamblea Legislativa a retirar la calidad de moneda de curso legal del bitcóin y a limitar su manejo estatal.
Aun así, el Ejecutivo de Bukele ha continuado comprando bitcóin, incrementando sus reservas en un 25 % durante 2025 hasta superar las 7.517 unidades, mientras la población mantiene una participación mínima en las transacciones diarias con la criptomoneda. La tendencia sugiere que la apuesta por el bitcóin sigue enfrentando resistencia y que su papel en la economía salvadoreña permanece marginal.



