La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, presentó un proyecto de ley que impediría que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) utilice a policías locales o centros de detención estatales para realizar operativos migratorios, buscando que las fuerzas del estado se concentren en la seguridad de los neoyorquinos.
La iniciativa, llamada ‘Policías Locales, Delitos Locales’, también recupera la prohibición de que agentes federales ingresen a escuelas, hospitales, lugares de culto o residencias sin orden judicial, ofreciendo además a los ciudadanos la posibilidad de demandar si se violan sus derechos.
Hochul denunció actos de violencia por parte de agentes federales durante operativos en estados demócratas y aseguró que estos abusos no serán tolerados en Nueva York. Organizaciones como Legal Aid Society respaldaron la medida, calificándola de paso positivo para proteger a inmigrantes frente a la extralimitación federal, mientras el conflicto entre autoridades locales y el Gobierno de Trump se intensifica tras recientes muertes durante operativos en Mineápolis.



