Miles de salvadoreños salieron a las calles de la capital para exigir el fin del régimen de excepción impuesto por el presidente Nayib Bukele, vigente desde marzo de 2022 como parte de su ofensiva antipandillas. La medida permite arrestos sin orden judicial y, aunque ha reducido la violencia a niveles históricamente bajos, activistas y grupos de derechos humanos denuncian detenciones arbitrarias, torturas y violaciones a las garantías constitucionales.
Durante la marcha, organizadores como el Bloque de Resistencia y Rebeldía Popular reclamaron la liberación de personas inocentes y denunciaron que el régimen de excepción se ha convertido en una política pública permanente. Juana Fuentes, madre de un joven encarcelado desde 2022, expresó su desesperación por la situación de los detenidos.
El Movimiento de Víctimas del Régimen (Movir) y la oenegé Socorro Jurídico también participaron en la protesta, señalando que desde 2022 han muerto 470 personas privadas de libertad y solicitando que la justicia declare inconstitucional el estado de excepción vigente en El Salvador.



