Un migrante nicaragüense de 36 años falleció en el mayor centro de detención para inmigrantes de Estados Unidos, ubicado en una base militar al sur de Texas, elevando a tres las muertes registradas en estas instalaciones en lo que va del año.
Las autoridades identificaron al fallecido como Victor Manuel Díaz y confirmaron que se abrió una investigación para determinar la causa oficial de su muerte, ocurrida mientras permanecía bajo custodia del Servicio de Inmigración y Aduanas. El caso ha generado nuevas alertas sobre las condiciones dentro del centro.
Díaz había sido detenido a inicios de enero en el estado de Minnesota, tras una intensificación de operativos migratorios que ha provocado protestas y fuertes tensiones con sectores de la sociedad civil. El migrante había ingresado a Estados Unidos meses atrás por la frontera con México, donde se entregó a las autoridades y recibió un permiso de entrada, una práctica que ya no se aplica bajo la actual administración.
El centro, conocido como Camp Montana, está instalado en la base militar Fort Bliss, en las afueras de El Paso. Organizaciones defensoras de derechos humanos han denunciado reiteradamente un patrón de abusos contra los migrantes recluidos en el lugar, incluyendo malos tratos, negligencia médica, condiciones de alimentación deficientes y limitaciones para acceder a defensa legal.
La situación se agrava al conocerse que otra de las muertes ocurridas este año en el mismo centro podría ser catalogada como homicidio, según versiones surgidas durante exámenes forenses preliminares, lo que aumenta la presión sobre las autoridades federales.
En medio de un aumento histórico en las detenciones migratorias, con decenas de miles de personas bajo custodia, este nuevo fallecimiento vuelve a poner en el centro del debate las condiciones de reclusión y el manejo de los centros de detención en Estados Unidos, en un contexto que ya es considerado uno de los más mortíferos de las últimas décadas para migrantes detenidos.



