El primer ministro canadiense, Mark Carney, aseguró que el “viejo orden mundial” ha llegado a su fin y llamó a los países a unirse frente a las grandes potencias que han desmantelado un sistema basado en normas internacionales. Durante su discurso en el Foro de Davos, Carney afirmó que el mundo atraviesa “una ruptura” más que una simple transición, donde la integración económica es utilizada por los poderosos como un arma de subordinación.
Carney señaló que la ilusión del beneficio mutuo ya no funciona cuando los más fuertes imponen su voluntad y los débiles sufren las consecuencias. Citando el ensayo ‘The Power of the Powerless’ del expresidente checo Václav Havel, el mandatario canadiense destacó que el orden mundial basado en normas se está apagando y que es momento de que empresas y países se rebelen contra la dominación de las grandes potencias.



