Los nombres de 72 mujeres científicas, entre ellas la química francopolaca Marie Curie y la ingeniera química francesa Suzanne Veil, serán incorporados a la Torre Eiffel y quedarán visibles en una de sus franjas exteriores a más tardar en 2027. Con esta iniciativa, París busca equilibrar y completar la histórica lista de 72 científicos franceses cuyos nombres figuran en el monumento desde su inauguración en 1889.
La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, presentó oficialmente la lista y afirmó que el proyecto representa una forma de reparar la invisibilización histórica de las mujeres en la ciencia. Señaló además que el gesto tiene un fuerte valor simbólico para las nuevas generaciones, en especial para niñas y jóvenes interesadas en carreras científicas y técnicas.
El proyecto se desarrolla en conjunto con la Sociedad de Explotación de la Torre Eiffel y la asociación Mujeres y Ciencias, y cuenta con el respaldo de instituciones académicas y científicas como la Academia de Ciencias, la Sorbona, el Observatorio de París y Sciences Po. Los nombres serán inscritos con el mismo diseño original de letras doradas de 60 centímetros, visibles desde el exterior del monumento.
Según explicó el presidente de la SETE, Jean-François Martins, la iniciativa permitirá corregir una ausencia que se ha mantenido durante más de un siglo y convertir a la Torre Eiffel en un símbolo no solo de ciencia, sino también de igualdad. Para ello, se decidió igualar el número de nombres femeninos y masculinos, respetando los criterios históricos de selección.
La comisión encargada del proyecto reprodujo las normas utilizadas a finales del siglo XIX: las científicas debían haber fallecido, contar con nacionalidad francesa y tener nombres de hasta doce letras. Tras evaluar más de cien candidatas propuestas, se seleccionaron finalmente las 72 que ocuparán los espacios disponibles.
La lista incluye mujeres de distintos orígenes que desarrollaron una parte esencial de su trayectoria científica en Francia, así como figuras clave por su aporte durante las guerras mundiales. Entre ellas destacan Marie Curie y su hija Irène Joliot-Curie, ambas ganadoras del Premio Nobel, así como Suzanne Veil y la médica Nicole Mangin, única mujer que sirvió como doctora durante la Primera Guerra Mundial.
Con esta incorporación, la Torre Eiffel sumará a su historia los nombres de mujeres que resultaron fundamentales para el desarrollo de la ciencia francesa, compartiendo espacio con figuras como Ampère, Becquerel, Lagrange y Laplace, en un gesto que busca equilibrar memoria, ciencia e igualdad.



