El expresidente Barack Obama y su esposa Michelle Obama señalaron que la muerte de un hombre a manos de agentes federales de inmigración en Minneapolis debe ser una “llamada de atención” para todos los estadounidenses, sin importar su afiliación política, y criticaron a la Administración de Donald Trump por “escalar la situación”.
En su comunicado, destacaron que los agentes de seguridad e inmigración tienen un trabajo difícil, pero que se espera que cumplan sus funciones de manera legal, responsable y coordinada con las autoridades locales para proteger la seguridad pública. Subrayaron que en Minnesota se ha visto lo contrario: agentes enmascarados que actúan con impunidad y emplean tácticas diseñadas para intimidar, acosar y poner en peligro a los residentes.
La pareja presidencial enfatizó que este hecho ha generado indignación a nivel nacional y recordó que la responsabilidad y la rendición de cuentas son esenciales para garantizar la confianza en las fuerzas federales.



