Los comerciantes en Irán solo pueden acceder a Internet durante 20 minutos diarios y bajo la supervisión de un observador en la Cámara de Comercio de Teherán y algunas capitales provinciales, mientras el país atraviesa el decimoséptimo día de apagón digital. La medida busca, según las autoridades, prevenir posibles ataques cibernéticos, aunque ha generado críticas por ser insuficiente para la actividad económica.
El jefe de la Cámara de Comercio Irán-China, Majid Reza Hariri, reconoció que este tiempo apenas permite revisar algunos correos electrónicos y aseguró que la comunicación con socios extranjeros se realiza principalmente a través de aplicaciones de mensajería. Hariri insistió en la necesidad de encontrar un equilibrio que proteja la infraestructura del país sin obstaculizar los negocios.
El corte de Internet comenzó el 8 de enero, en medio de las protestas antigubernamentales iniciadas el 28 de diciembre, que según cifras oficiales dejaron más de 3.100 muertos, mientras ONGs opositoras elevan la cifra a 5.495. NetBlocks, grupo que monitorea la red, estimó que cada día de desconexión le cuesta al país más de 37 millones de dólares. La República Islámica culpa a Estados Unidos, Israel y “agentes terroristas” de los incidentes, mientras organismos internacionales denuncian represión y califican los hechos como una masacre.



