Irán advirtió que responderá de manera inmediata y contundente contra cualquier ataque estadounidense, luego de que Washington desplegara un grupo naval liderado por el portaaviones USS Abraham Lincoln en el Golfo Pérsico.
El general Mohamad Akraminia señaló que las bases y buques estadounidenses están “dentro del alcance” de los misiles iraníes, mientras que el jefe militar Amir Hatami anunció que los regimientos de combate cuentan con 1.000 drones listos para operar.
El vicepresidente iraní, Mohammad Reza Aref, afirmó que el país debe prepararse para un “estado de guerra”, aunque insistió en que Irán no iniciará un conflicto, pero se defenderá si se le impone.
La tensión se intensifica tras la designación de los Guardianes de la Revolución como “organización terrorista” por la Unión Europea, acusados de reprimir violentamente manifestaciones antigubernamentales, y los llamados de la ONU a evitar una crisis en la región.



