Completamente saturados de basura y desechos sólidos. Plásticos, envases y todo tipo de residuos han convertido estas infraestructuras, diseñadas para prevenir inundaciones, en focos de riesgo permanente para la población.
El paso del agua está prácticamente bloqueado, lo que provoca que, con cada lluvia, aumente considerablemente la posibilidad de desbordamientos e inundaciones que podrían afectar viviendas, cultivos y la circulación vial. Esta situación no solo evidencia un problema ambiental, sino también una grave falta de prevención y mantenimiento.
La acumulación de basura refleja, por un lado, la irresponsabilidad de algunos ciudadanos al utilizar los canales como botaderos clandestinos y, por otro, la ausencia de acciones contundentes por parte de las autoridades encargadas de la limpieza y supervisión de estas obras.
Ante este panorama, se hace un llamado urgente tanto a la población como a las autoridades municipales y ambientales a asumir su responsabilidad.

Estas malas prácticas siguen poniendo en riesgo a la población cada vez que llueve.
La contaminación no es casualidad, es irresponsabilidad.


