Un estudio de la Universidad de Oxford advierte que alrededor de 3,800 millones de personas vivirán con calor extremo para 2050 si el calentamiento global alcanza los 2 °C, escenario que los científicos consideran cada vez más probable. En 2010, solo el 23 % de la población mundial enfrentaba estas condiciones; para mediados de siglo, la cifra aumentará al 41 %.
Los países más afectados serán, en su mayoría, naciones en desarrollo cercanas al ecuador y en latitudes subtropicales. En Centroamérica, Honduras, Guatemala y Nicaragua se encuentran entre los que experimentarán mayores variaciones de temperatura y grados día de refrigeración, lo que aumentará la demanda de energía y afectará sectores como la agricultura, la salud y la educación.
El informe también señala que la región latinoamericana ha sufrido pérdidas económicas por calor extremo de aproximadamente 855 millones de dólares anuales entre 2015 y 2024. Los investigadores destacan que implementar medidas de adaptación tempranas será crucial para mitigar los efectos del calor extremo, incluso antes de alcanzar el umbral de 1,5 °C de calentamiento global.



