Un estudio de la Universidad de Oxford indica que para 2050 casi la mitad de la población mundial —unos 3.800 millones de personas— podría vivir con condiciones de calor extremo si la temperatura global aumenta 2 °C, un escenario considerado cada vez más probable. En 2010, apenas un 23 % de la población estaba expuesta a estas condiciones.
Los países más afectados estarán en regiones en desarrollo cerca del ecuador y en latitudes subtropicales, incluyendo África, Centroamérica, Sudamérica y el Sudeste Asiático. En Sudamérica, Brasil, Venezuela y Paraguay serán los más impactados; en Centroamérica, Honduras, Guatemala y Nicaragua.
El estudio advierte que incluso naciones con climas fríos, como Austria, Canadá e Irlanda, enfrentarán aumentos significativos en días calurosos, lo que presionará la demanda de energía y afectará sectores como la agricultura, la salud y la educación.
Los investigadores destacan que muchos de los cambios se darán antes de alcanzar los 1,5 °C de calentamiento global, por lo que será necesario implementar medidas de adaptación desde ya, como sistemas de refrigeración y estrategias de mitigación, para reducir los efectos sobre la población y el desarrollo económico.



