El primer ministro canadiense, Mark Carney, respondió con firmeza a las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump y dejó claro que Canadá no sobrevive gracias a Estados Unidos, subrayando que los canadienses son dueños de su propio destino y de su país.
Durante un discurso pronunciado en la ciudad de Quebec, Carney defendió el modelo democrático canadiense y retomó el mensaje que días antes expuso ante líderes mundiales, donde advirtió que el viejo orden internacional se ha visto erosionado por las tensiones entre grandes potencias y el uso de la integración económica como herramienta de presión.
Las palabras del primer ministro fueron una respuesta directa a Trump, quien expresó su molestia por las declaraciones de Carney y aseguró que Canadá vive gracias a Estados Unidos. Ante ello, el jefe de Gobierno canadiense insistió en que el progreso del país es resultado de decisiones propias, basadas en el desarrollo sostenible, la lucha contra el cambio climático y un enfoque inclusivo que respeta la diversidad y combate el odio.
Carney reconoció la histórica relación entre Canadá y Estados Unidos en materia económica, de seguridad y de intercambio cultural, pero fue enfático al señalar que la prosperidad canadiense nace de su propia identidad y del esfuerzo de su gente. Afirmó que el país es dueño de su hogar, de su futuro y de sus decisiones, remarcando que elegir Canadá es una declaración de soberanía y orgullo nacional.
Finalmente, el primer ministro señaló que en un contexto global marcado por el auge del populismo y el nacionalismo, Canadá puede demostrar que la diversidad es una fortaleza, que los derechos pueden ser protegidos y que es posible ser un país abierto y seguro al mismo tiempo, sin renunciar a sus principios.



