Arabia Saudita afirmó que no espera que la situación en Venezuela tras la captura del presidente Nicolás Maduro y los planes de Estados Unidos de aumentar la producción de crudo genere un «gran impacto» en el mercado internacional del petróleo, según declaraciones del ministro de Finanzas, Mohamed Al Jadaan, durante la clausura del Foro Económico Mundial en Davos.
Al Jadaan explicó que cualquier aumento en la producción petrolera venezolana llevará tiempo y requerirá inversiones considerables, por lo que no se prevén efectos sustanciales en los precios globales a corto plazo. Además, destacó que pese al control estadounidense de las ventas de crudo venezolano, las grandes petroleras internacionales han actuado con cautela y no han lanzado inversiones significativas en infraestructura en el país.
Venezuela posee actualmente las mayores reservas probadas de crudo del mundo, por delante de Arabia Saudita e Irán, pero décadas de mala gestión y corrupción han reducido drásticamente su producción, que hoy se sitúa muy por debajo de sus máximos históricos.
Expertos señalan que la evolución del mercado dependerá tanto de la capacidad de recuperación de la industria petrolera venezolana como de cómo se desarrolle la situación política y económica en el país, mientras los actores globales del sector energético observan con atención cualquier cambio que pueda afectar el suministro y los flujos comerciales.



