Un grave accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba, ha dejado al menos 42 muertos y más de un centenar de heridos, mientras las autoridades trabajan para esclarecer las causas del siniestro. El choque involucró al tren Alvia, que viajaba de Madrid a Huelva, y a otro tren de la compañía Iryo que había descarrilado previamente. Los equipos de emergencia han recuperado los cuerpos de las víctimas, que ya son sometidos a autopsias para su identificación.
La investigación se centra en el tramo de vía afectado, donde se han detectado fracturas, así como en los rodamientos de los trenes, aunque todas las hipótesis permanecen abiertas, descartando de momento el sabotaje. Esta tragedia se convierte en la segunda mayor del siglo en España, solo superada por el descarrilamiento de Angrois en 2013.
El impacto ha dejado un profundo dolor en localidades como Punta Umbría, donde murieron cuatro miembros de la familia Zamorano y otra persona aún está desaparecida. Los reyes Felipe VI y Letizia visitaron la zona para brindar apoyo a los afectados, mientras se decretan tres días de luto nacional y las banderas ondean a media asta en señal de duelo. Operadores ferroviarios como Iryo, Renfe y Ouigo han cancelado sus actividades en la Feria Internacional del Turismo en Madrid como muestra de respeto.



