Un completo caos se desató en tiendas y ferreterías de todo Honduras tras la entrada en vigor de la normativa que obliga a motociclistas y sus acompañantes a portar chalecos reflectantes, medida que busca reducir los accidentes de tránsito en carreteras del país.
Motociclistas abarrotaron los comercios para adquirir los chalecos y evitar ser sancionados, lo que provocó escasez de estos artículos y un aumento en sus precios, que pasaron de 80 a 300 lempiras en cuestión de horas.
El jefe de Operaciones de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT), Enoc Mejía Fúnez, explicó que la normativa está en fase de socialización y que el objetivo principal es que los motociclistas sean más visibles para otros conductores, especialmente en espacios oscuros como la noche y la madrugada. “Así evitaremos más accidentes por alcance y se promoverá el uso responsable de las vías”, señaló.
Mejía Fúnez aclaró que cualquier chaleco reflectante cumple con la normativa, la cual exige únicamente que el arnés tenga cintas fluorescentes para garantizar la visibilidad. El titular de la Dirección de Tránsito, José Adonay Hernández, agregó que el personal de la institución ya está informando a la población sobre la medida y enfatizó que el propósito no es solo aplicar sanciones, sino proteger la vida de los hondureños y reducir los accidentes viales.
La multa por incumplimiento asciende hasta 400 lempiras y se tipifica como falta leve, aplicándose conforme se refuercen los controles en distintas zonas del país. Según estadísticas de la DNVT, los motociclistas participan en el 72 por ciento de los accidentes viales en Honduras, y el 42 por ciento de esos incidentes termina en fatalidades.

