Venezuela- En medio de un clima de creciente tensión con Estados Unidos, el gobierno de Venezuela, encabezado por Nicolas Maduro ha iniciado programas de entrenamiento militar a civiles utilizando fusiles de asalto AK-103.
Las autoridades venezolanas justifican esta medida señalando la necesidad de “defender la patria” frente a posibles amenazas externas. En imágenes difundidas por medios oficiales se observa a grupos de personas practicando maniobras militares con armamento de guerra.
El anuncio ha generado reacciones dentro y fuera de Venezuela. Mientras sectores afines al oficialismo defienden la preparación como un acto de soberanía y prevención, críticos advierten que se trata de una estrategia de intimidación y militarización de la sociedad civil.
La decisión se da en un contexto en el que Washington ha aumentado la presión política y económica sobre Caracas, incrementando la retórica de confrontación entre ambos gobiernos.

