La Unión Europea llamó a que la crisis en Venezuela se resuelva mediante una transición pacífica, respetuosa de la soberanía del país y del derecho del pueblo venezolano a decidir su futuro. La organización instó a mantener la calma y la moderación, recordando que todos los actores internacionales deben cumplir los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
La UE señaló que, si bien Nicolás Maduro carece de legitimidad como presidente electo democráticamente, cualquier cambio debe surgir de un proceso liderado por los propios venezolanos. Subrayó además que los desafíos como el narcotráfico y la delincuencia organizada deben abordarse mediante cooperación internacional que respete la integridad territorial y la soberanía.
La institución europea indicó que mantiene contacto estrecho con Estados Unidos, socios regionales e internacionales para apoyar un diálogo inclusivo que conduzca a una solución negociada y pacífica. En ese marco, exigió la liberación incondicional de todos los presos políticos y destacó la importancia de respetar los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.
La declaración contó con el respaldo de 26 Estados miembros de la UE, incluidos Austria, Alemania, España, Francia, Italia, Países Bajos, Portugal y Suecia, entre otros, y refuerza la posición de la Unión en defensa del orden internacional y la soberanía venezolana.

