El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania convocó a los encargados de negocios de India y Paquistán tras las declaraciones de los Gobiernos de esos países que respaldaron la versión rusa sobre un supuesto ataque ucraniano a una residencia de Vladímir Putin, hecho que Kiev niega categóricamente. Según el comunicado oficial, los diplomáticos fueron informados del rechazo de Ucrania a lo que consideran “las últimas mentiras de Rusia” y se les recordó la posición ucraniana sobre la inadmisibilidad de difundir propaganda rusa.
La convocatoria se realizó de manera separada y se enmarca en un conjunto de acciones diplomáticas que incluyen gestiones de la Embajada de Ucrania en Emiratos Árabes Unidos y en países de Asia Central, donde se ha solicitado que se evite difundir información distorsionada que busque obstaculizar el proceso de paz. El ministerio subrayó que espera que India y Paquistán manifiesten “profunda preocupación” por los ataques reales de Rusia sobre objetivos civiles y militares en Ucrania, y muestren solidaridad con Kiev frente a un conflicto que ya se acerca a los cuatro años.
Esta reacción se suma a la del presidente Volodímir Zelenski, quien calificó como “obviamente falsa” la historia de un ataque a la residencia de Putin, señalando que Rusia la habría inventado para justificar la continuidad de sus operaciones militares. La tensión diplomática refleja la sensibilidad de Kiev ante apoyos internacionales que, aunque indirectos, pueden reforzar la narrativa rusa y complicar los esfuerzos de negociación y paz.
