La entrega de la medalla del Premio Nobel de la Paz por parte de la líder opositora venezolana María Corina Machado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado interrogantes sobre si el galardón puede considerarse propiedad personal del mandatario o debe ser tratado como un regalo oficial del que se haga cargo el Gobierno estadounidense.
Machado obsequió la medalla enmarcada junto con un mensaje de gratitud por el operativo que depuso a Nicolás Maduro el 3 de enero. El Comité Nobel aclaró que, si bien la medalla física puede cambiar de dueño, el título de Premio Nobel de la Paz no es transferible.
Fuentes de la Casa Blanca indicaron que Trump pretende conservar la medalla como un obsequio personal, algo permitido siempre que no medie un favor oficial, según las normas estadounidenses sobre regalos de particulares o empresas privadas. En cambio, regalos de gobiernos extranjeros requieren aprobación del Congreso.
Históricamente, muchos regalos presidenciales de alto valor terminan en archivos o museos del gobierno, mientras que los personales suelen quedarse con el mandatario. La medalla de Machado se suma a la lista de obsequios controvertidos durante la Administración Trump, como el Boeing 747-8 regalado por la familia real catarí, valorado en 400 millones de dólares, que también fue autorizado para uso personal tras revisión legal.
El caso refleja la línea fina entre regalos personales y oficiales en la presidencia estadounidense, y añade un capítulo más a la historia de polémicas legales sobre la propiedad de objetos de valor recibidos por Trump durante sus mandatos.

