El Departamento de Justicia, bajo la presidencia de Donald Trump, abrió este viernes una investigación contra el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, por presunta obstrucción a agentes federales de migración. La investigación ocurre diez días después del tiroteo mortal de Renee Good, ocurrido durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La fiscalía analiza si las declaraciones de Walz y Frey, rechazando la presencia del ICE en el estado, constituyen interferencia en la labor policial. Ambos funcionarios han denunciado sentirse excluidos de la investigación y cuestionan la imparcialidad del proceso.
Funcionarios de la administración Trump han acusado a los líderes demócratas de Minnesota de corrupción y de no gestionar adecuadamente la situación. La polémica se intensifica con la demanda presentada esta semana por el fiscal general de Minnesota, que califica el aumento de agentes de inmigración como una «invasión federal» inconstitucional que viola la soberanía estatal.
Trump advirtió que intervendrá en Minnesota «si se ve obligado» y aseguró que resolverá la situación «de forma rápida y eficaz». La tensión ha aumentado tras un reciente operativo en Mineápolis en el que un agente de ICE disparó a un inmigrante venezolano, hiriéndolo en la pierna.

