El presidente estadounidense Donald Trump ha autorizado un plan de acciones encubiertas de la CIA en Venezuela, según informó The New York Times, en un contexto de creciente presión militar en el Caribe. La flota estadounidense, incluyendo el portaaviones Gerald Ford, realiza maniobras con fuego real en Trinidad y Tobago, mientras en paralelo la Casa Blanca explora opciones diplomáticas con Caracas.
El plan aprobado por Trump aún no contempla el despliegue de tropas sobre el terreno, lo que sugiere que podría incluir operaciones de sabotaje, cibernéticas, de información o psicológicas. Estas acciones forman parte de la llamada “Operación Lanza del Sur”, una campaña militar destinada oficialmente a combatir el narcotráfico, que ya ha resultado en el hundimiento de al menos 21 supuestas narcolanchas, con 83 personas fallecidas, según fuentes oficiales estadounidenses que no han presentado pruebas públicas.
Aunque la estrategia militar se mantiene ambigua, el gobierno estadounidense ha reabierto canales de negociación con Nicolás Maduro. Según fuentes del Times, Maduro habría ofrecido retirarse del poder en un par de años y permitir acceso a empresas estadounidenses al petróleo venezolano. Trump combina así amenazas y acciones encubiertas con gestos diplomáticos, manteniendo abierta la posibilidad de diálogo.
El Departamento de Estado incluirá al llamado cartel de los Soles en su lista de organizaciones terroristas extranjeras, un movimiento que, según la Casa Blanca, podría habilitar operaciones militares sin la autorización del Congreso. Trump ha afirmado en público que “no descarta nada” y que su objetivo es “solucionar lo de Venezuela”, dejando la combinación de presión militar y negociación como la estrategia central de su administración.

