El presidente Donald Trump reavivó el debate migratorio en Estados Unidos al anunciar, este jueves 27 de noviembre, un plan para suspender la migración proveniente de lo que calificó como “países del tercer mundo”. La declaración se produjo un día después de que un ciudadano afgano presuntamente disparara contra dos guardias nacionales en Washington.
A través de sus redes sociales, Trump reiteró su postura de endurecer la política migratoria y afirmó que tomará medidas para detener el flujo de inmigrantes. “Pausaré permanentemente la migración de todos los países del tercer mundo para permitir que el sistema estadounidense se recupere por completo. Eliminaré las admisiones ilegales de Biden y expulsaré a cualquiera que no sea un activo neto para Estados Unidos”, escribió.
Medidas anunciadas
El mandatario aseguró que revocará “millones de visados” otorgados durante la administración de Joe Biden, además de retirar subsidios y prestaciones federales a quienes no cuenten con ciudadanía estadounidense. También dijo que deportará a cualquier extranjero que, según su criterio, represente un riesgo para la seguridad o que considere “incompatible con la civilización occidental”.
Pese al tono del anuncio, Trump cerró su mensaje con un “feliz Día de Acción de Gracias”. Su declaración representa una nueva escalada dentro de la línea antimigratoria impulsada en su segundo mandato, marcada por operativos masivos de deportación y recortes a diversos programas de protección.
Críticas al sistema y llamada a la “migración inversa”
Trump afirmó que Estados Unidos enfrenta una “disfunción social” causada por el ingreso de refugiados y migrantes, un número que, a su juicio, supera las cifras oficiales. Sostuvo que solo una “migración inversa” —el retorno masivo de extranjeros— puede resolver la situación.
Intervención de la Corte Suprema
El debate ocurre mientras la Corte Suprema analiza si el gobierno federal puede rechazar a migrantes que intenten solicitar asilo antes de cruzar la frontera con México, una práctica conocida como metering. La medida fue eliminada durante la administración Biden, pero Trump solicitó al tribunal revisar su legalidad.
Mientras avanza el proceso judicial, el anuncio del jueves evidencia la intención de la Casa Blanca de ampliar aún más los controles migratorios y acelerar las expulsiones bajo argumentos de seguridad nacional.

