El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que una posible decisión del Tribunal Supremo en contra de sus aranceles comerciales sería «muy decepcionante» y criticó a quienes, según él, buscan beneficiar a China y perjudicar la economía estadounidense. Durante un acto en el Despacho Oval, Trump defendió que los impuestos aduaneros implementados en su primer año de mandato han impulsado las exportaciones, reducido el déficit comercial y atraído inversión extranjera, afirmando que estas medidas han ayudado a evitar conflictos y a fortalecer la posición de EE.UU. frente a China.
Trump subrayó que una sentencia en contra de los aranceles complicaría la devolución de los cobros realizados a importadores y afectaría a empresas que invirtieron en el país motivadas por estas políticas. Aseguró que la demanda en su contra fue iniciada por personas «pro-China y antiestadounidenses», y reiteró que los aranceles son clave para mantener el éxito económico de su Administración.
La controversia surge tras una resolución del Circuito Federal que cuestionó la autoridad de Trump para imponer gravámenes recíprocos sobre varios productos, incluyendo un 25 % a ciertos bienes de Canadá, China y México, y tasas de hasta 50 % en países como Lesoto. Aunque la corte de apelaciones no congeló los aranceles, abrió el camino para que el Gobierno lleve el caso al Supremo, donde se espera un fallo decisivo sobre la legalidad de estas medidas económicas.

