Las instalaciones del Instituto Guillermo Moore permanecen tomadas por miembros de la comunidad educativa, quienes protestan por el despido de la administradora y un conserje del centro educativo.
Los manifestantes señalan que mantendrán la toma de las instalaciones mientras no se encuentre una solución a la problemática y se atiendan sus demandas relacionadas con la separación del personal.
La situación afecta directamente a alrededor de 900 estudiantes del Instituto Guillermo Moore, quienes permanecen sin recibir clases presenciales debido a la protesta.
De manera indirecta, la medida también perjudica a los estudiantes de la Escuela y Jardín de Niños Tomás Ponce, centros educativos que funcionan dentro de las mismas instalaciones.
La comunidad educativa espera que las autoridades correspondientes intervengan y busquen una solución que permita reanudar las actividades académicas y garantizar el derecho a la educación de los estudiantes afectados.



