El New York Times ha lanzado una fuerte ofensiva legal contra el Pentágono, denunciando que las nuevas restricciones impuestas a los periodistas representan un ataque directo a la libertad de prensa y a la transparencia en el gobierno. Según el diario, estas normas buscan limitar el acceso a instalaciones militares y controlar de manera estricta el uso de fuentes, lo que podría impedir que la ciudadanía conozca de primera mano lo que ocurre dentro del Ejército.
En la demanda presentada ante un tribunal federal, el periódico sostiene que la política del Pentágono pretende cerrar las puertas a medios que investigan sin temor ni favoritismos, violando de manera flagrante la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense. El NYT solicita que se detenga la aplicación de estas restricciones y que se declare su ilegalidad, argumentando que representan un intento de acallar la labor periodística y controlar la narrativa sobre asuntos de interés público.
Desde la entrada en vigor de estas normas, la tradicional sala de prensa militar ha quedado ocupada por influencers y blogueros, en lo que algunos consideran un cambio radical en la cobertura de información sensible. Mientras, los periodistas de larga trayectoria ven cómo años de trabajo y acceso exclusivo a fuentes se desvanecen. La disputa promete ser un duro enfrentamiento entre la defensa de la seguridad nacional y el derecho de los ciudadanos a conocer la verdad sobre la gestión del Ejército. La tensión entre poder y prensa vuelve a encender un debate que podría marcar un precedente histórico.

