En 2023, un estudio sugería que la taurina, un aminoácido presente de forma natural en el cuerpo y en alimentos como la carne, el pescado o los lácteos, podría ralentizar el envejecimiento y mejorar la salud. Experimentos con ratones mostraban que quienes la consumían vivían hasta un 12% más, tenían músculos más fuertes y menos obesidad o depresión. Esto disparó recomendaciones de médicos e influencers para tomar suplementos como antienvejecimiento.
Sin embargo, un nuevo estudio liderado por Rafael de Cabo, del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de EE. UU., cuestiona estas conclusiones. Los científicos descubrieron que los niveles de taurina no disminuyen necesariamente con la edad en personas sanas y que incluso pueden aumentar en ciertos grupos. Además, la relación entre taurina y salud es variable y depende del contexto, lo que pone en duda su utilidad como biomarcador del envejecimiento.
Los expertos coinciden en que, aunque la taurina podría ser beneficiosa para personas con deficiencias específicas, no hay evidencia de que mejore la longevidad en individuos sanos. Mientras tanto, la recomendación sigue siendo la más sencilla y comprobada: mantener una dieta equilibrada.
