Las autoridades de la Secretaría de Salud aseguran que no existe un conflicto con el gremio médico y reiteran su disposición de alcanzar acuerdos para resolver las demandas pendientes, especialmente las relacionadas con el pago de salarios y compromisos laborales.
El representante de Salud manifestó que el Gobierno no se considera enemigo de los médicos y que el diálogo es fundamental para encontrar soluciones a la problemática que enfrenta el sistema sanitario nacional.
Explicó que los retrasos en los pagos obedecen, en parte, a dificultades administrativas heredadas de la administración anterior, entre ellas casos de profesionales que fueron despedidos, ganaron demandas judiciales y posteriormente fueron reintegrados a sus puestos sin completar los procedimientos administrativos correspondientes.
El funcionario reconoció que estas situaciones afectan a los trabajadores, pero sostuvo que las autoridades necesitan regularizar los expedientes antes de establecer fechas concretas para cumplir con los pagos pendientes.
Asimismo, indicó que dificultades similares se han presentado en las mesas de diálogo con otros sectores de la salud, como el personal de enfermería, y destacó la importancia de alcanzar consensos para avanzar en las soluciones.
Finalmente, respaldó la propuesta de impulsar un pacto nacional por la salud a largo plazo, que permita establecer compromisos entre los distintos sectores y colocar las necesidades de los pacientes en el centro de las decisiones.
Las declaraciones se producen en medio de las demandas del gremio médico por el cumplimiento de compromisos laborales y la búsqueda de soluciones a la crisis que atraviesa el sistema de salud hondureño.


