El Kremlin advirtió al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que continuar la guerra «carece de sentido» y es «peligroso» para su Gobierno, instándolo a negociar un acuerdo pacífico de manera inmediata. Dmitri Peskov, portavoz presidencial ruso, señaló que los recientes avances de las fuerzas rusas en el campo de batalla buscan presionar a Kiev para aceptar un arreglo antes de que pierda más territorio.
«El eficaz trabajo de las Fuerzas Armadas rusas debe convencer a Zelenski y a su régimen de que es mejor llegar a un acuerdo ahora. Mejor ahora que después», declaró Peskov, subrayando que el margen de maniobra para Ucrania se estrecha con cada ciudad tomada por Moscú. Según informes oficiales, Rusia habría capturado dieciséis localidades en la última semana, incluyendo el estratégico bastión de Kúpiansk, en Járkov.
El portavoz también destacó que Moscú no ha recibido información oficial de Estados Unidos sobre su nuevo plan de paz, aunque asegura mantener contacto constante con Washington. Peskov rechazó comentar detalles del plan filtrado recientemente, argumentando que Rusia se opone a negociar «con un megáfono en la mano».
El ultimátum llega en un momento de intensa presión militar y política, con la Casa Blanca respaldando el plan de 28 puntos presentado a Zelenski y el Kremlin reforzando su narrativa de victorias estratégicas como herramienta de coerción. La tensión entre ambas partes indica que cualquier decisión sobre el alto al fuego o negociaciones podría ser determinante para el futuro inmediato del conflicto.

