Rusia ha enviado al menos un buque de guerra para escoltar a un petrolero que el ejército estadounidense ha estado persiguiendo e intentando capturar en el Atlántico Norte, en medio de un enfrentamiento que ha escalado rápidamente entre ambos países. El buque, antes conocido como Bella 1 y ahora rebautizado como Marinera, navega hacia el noreste entre Islandia y el Reino Unido, tras haber intentado evadir un bloqueo parcial a Venezuela.
La tripulación del petrolero pintó una bandera rusa en el casco, cambió el nombre del barco y lo registró oficialmente en Rusia, mientras Moscú hizo una petición formal a Estados Unidos para detener la persecución. Sin embargo, los esfuerzos no han logrado frenar la acción estadounidense, y la Guardia Costera ha seguido al buque de cerca, según videos difundidos por medios rusos.
El caso del Bella 1 forma parte de un patrón más amplio de buques petroleros sometidos a sanciones de Estados Unidos que han adoptado bandera rusa para evadir bloqueos. Al menos cinco embarcaciones que transportan petróleo iraní o ruso han realizado cambios similares en las últimas semanas, declarando puertos rusos como origen. Este episodio intensifica las tensiones internacionales en torno al comercio de petróleo y la libertad de navegación en alta mar, y marca un nuevo capítulo en la confrontación directa entre Washington y Moscú.

