Dick Cheney, figura central en la política estadounidense durante décadas y conocido por su influencia decisiva en la administración de George W. Bush, falleció a los 84 años debido a complicaciones de neumonía y problemas cardíacos. Su carrera incluyó roles como congresista por Wyoming, jefe de gabinete de la Casa Blanca, secretario de Defensa y, finalmente, vicepresidente de Estados Unidos.
Trayectoria y poder político
Cheney comenzó su carrera política en Washington en 1968, como becario del Congreso, y rápidamente se convirtió en protegido de Donald Rumsfeld. A los 34 años fue nombrado jefe de gabinete de la Casa Blanca durante la administración de Gerald Ford, convirtiéndose en el más joven en ocupar el cargo. Posteriormente, ganó un escaño en la Cámara de Representantes por Wyoming y fue elegido en cinco ocasiones consecutivas.
En 1989, fue nombrado secretario de Defensa bajo George H.W. Bush, liderando el Pentágono durante la Guerra del Golfo Pérsico, que expulsó a las tropas iraquíes de Kuwait. Entre ambas administraciones Bush, Cheney dirigió Halliburton, una importante empresa de ingeniería y construcción petrolera.
Vicepresidencia y la era del terrorismo
Como vicepresidente de George W. Bush, Cheney transformó el cargo en un puesto de gran poder, influyendo en decisiones clave sobre Irak, seguridad nacional, energía y políticas presidenciales. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, defendió herramientas de vigilancia extraordinarias y programas de interrogatorio que generaron controversia internacional.
Cheney operaba con secretismo y era considerado un “genio malvado” detrás de la escena, a menudo actuando como operador principal de la presidencia en áreas sensibles. Su influencia disminuyó en el segundo mandato de Bush debido a limitaciones judiciales y cambios políticos, pero su papel en la transición presidencial y en la consolidación del poder conservador fue decisivo.
Vida personal y salud
Cheney enfrentó graves problemas de salud durante décadas, incluyendo cinco infartos y un trasplante de corazón. Era conocido por desactivar el desfibrilador de su corazón por miedo a un ataque remoto y sobrevivió a incidentes notables, como un accidente de caza en 2006 en el que disparó accidentalmente a su amigo Harry Whittington, quien se recuperó.
Legado y familia
Cheney fue un defensor incansable de la línea dura en política exterior y de seguridad, incluso cuando sus decisiones eran polémicas o fallidas, como la invasión de Irak. Su hija Liz Cheney continuó su legado político como congresista y crítica de Donald Trump, lo que provocó tensiones dentro del Partido Republicano.
Dick Cheney será recordado como una figura compleja: leal, estratégica y controvertida, que redefinió la vicepresidencia y dejó una huella indeleble en la política estadounidense contemporánea.
