Las elecciones generales del 30 de noviembre en Honduras avanzan a toda marcha y ya están prácticamente listas para su desarrollo, aseguró una de las consejeras del Consejo Nacional Electoral. A pesar de los múltiples obstáculos y retrasos, incluido un paro de casi un mes que paralizó el proceso, se ha logrado recuperar gran parte del tiempo perdido y mantener el cronograma firme.
El impacto de la interrupción fue significativo, pero gracias a un esfuerzo sostenido, el retraso se redujo de un mes completo a solo cinco días, lo que mantiene el rumbo hacia una jornada electoral organizada y transparente. “Fue un intento claro de bloqueo que no logró detenernos”, comentó.
En términos logísticos, la gira de cartografía en los centros de votación ya concluyó y pronto se comenzarán a distribuir las cajas electorales, cuyos modelos ya están preparados. El sistema tecnológico, que incluye biometría y la transmisión rápida de resultados, sigue avanzando con auditorías que garantizan su fiabilidad.
La capacitación de las Juntas Receptoras de Votos también está en marcha, con participación activa de los partidos políticos y la entrega de los equipos necesarios. Estas juntas tendrán una doble responsabilidad: gestionar el proceso de votación y transmitir los resultados, por lo que están siendo entrenadas en el manejo de computadoras y escáneres.
Además, se recibió una propuesta para cubrir 18 lotes de servicios relacionados con la elección, que ahora está en proceso de evaluación. Todo indica que, con estos avances, las elecciones se realizarán con la normalidad y garantías que el país necesita.

