Tegucigalpa. La División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET) de la Policía Nacional anunció intervenciones en al menos cinco colegios públicos de la capital, tras recibir denuncias relacionadas con presuntos cobros de dinero, amenazas y actos de intimidación entre estudiantes.
El jefe de operaciones de la DAET, Cristian Nolasco, explicó que las autoridades investigan casos en los que algunos alumnos estarían exigiendo dinero a sus compañeros a cambio de permitirles permanecer, circular o ingresar a determinadas áreas dentro de los centros educativos.
Según el funcionario, estas prácticas podrían constituir una forma de extorsión a pequeña escala, por lo que se busca determinar el alcance de las denuncias y establecer si han provocado temor entre los estudiantes, deserción escolar o incluso el traslado de menores hacia otros centros educativos por miedo a posibles represalias.
Nolasco señaló que también se investigan denuncias sobre estudiantes que presuntamente amenazan a sus compañeros utilizando los nombres de maras y pandillas como mecanismo de intimidación. Sin embargo, aclaró que será necesario determinar si los menores realmente tienen vínculos con estructuras criminales o si únicamente utilizan estos nombres para generar temor.
Las autoridades también han recibido reportes sobre estudiantes que desafían las normas internas de los centros educativos y que reaccionan de manera agresiva ante llamados de atención de los docentes, especialmente por el uso de teléfonos celulares y redes sociales durante las clases.
De acuerdo con la información proporcionada por la Policía, en algunos casos los docentes también habrían sido objeto de amenazas cuando intentan aplicar medidas disciplinarias. Las autoridades investigarán además si existen situaciones en las que alumnos estén intimidando o exigiendo dinero a maestros.
Las intervenciones serán desarrolladas de manera coordinada entre la Policía Nacional, la Secretaría de Educación, la Fiscalía Especial de la Niñez y la Adolescencia, la Policía Escolar, la Policía Comunitaria y otras unidades de prevención.
Las primeras acciones se concentrarán en cinco colegios previamente seleccionados, donde las autoridades aseguran contar con información sobre posibles conflictos y conductas que estarían afectando la convivencia escolar.
El plan contempla reuniones con directores, docentes, padres de familia, gobiernos estudiantiles y representantes de las instituciones involucradas, con el objetivo de abordar la problemática mediante acciones de prevención, orientación y atención a los menores.
La Policía aseguró que las intervenciones se realizarán respetando los derechos de los niños y adolescentes y los protocolos establecidos para los centros educativos. Asimismo, se analizarán las condiciones familiares y sociales que podrían estar influyendo en la conducta de algunos estudiantes.
Las autoridades no descartan extender estas acciones a escuelas de educación primaria y universidades en caso de detectarse situaciones similares. El objetivo, según la DAET, es prevenir la violencia, proteger a la comunidad educativa y evitar que los menores sean víctimas de intimidación o terminen siendo captados por estructuras criminales.



