La coronación de Fátima Bosch como Miss Universo 2025 desató una tormenta de críticas y acusaciones que amenaza con empañar lo que parecía un triunfo histórico para México. Mientras miles celebraron la cuarta corona del país, el exjurado Omar Harfouch aseguró que el resultado ya estaba definido antes de la gala final, señalando supuestos acuerdos comerciales entre Raúl Rocha, propietario de Miss Universo, y el padre de Bosch. Sus declaraciones han encendido las redes y levantado cuestionamientos sobre la legitimidad del concurso.
Harfouch no se quedó en las palabras y adelantó que podría emprender acciones legales. Según él, planea presentar una denuncia formal ante la Fiscalía General en Nueva York, buscando justicia para los 106 países que habrían sido injustamente afectados durante la competencia. Además, pidió que Bosch renuncie a la corona, que Rocha sea removido de su cargo y que se prolongue el reinado de Victoria Kjær mientras se reorganiza el certamen.
Lo que parecía un festejo de victoria se transformó en un escándalo que mantiene al mundo de la belleza en vilo. Las acusaciones de fraude, los posibles litigios y la polémica sobre la transparencia del certamen han abierto un debate que podría cambiar la forma en que se manejan los concursos internacionales en el futuro.
